miércoles, 19 de agosto de 2009

Primera Parte Capitulo 36

Cuarta Parte, Capítulo Trigésimo sexto;

Personajes:

Don Quijote, quien durmiendo se encuentra tras su ficticia batalla.
Sancho Panza, quien confunde a Luscinda con Micomicona y otros hechos que pasan.
Cardenio, quien se encuentra con Luscinda y sostiene una charla con ella.
Dorotea, quien se vuelve a encontrar con Luscinda y con Don Fernando
Cura, Quien pregunta quienes llegaron y se queda verlos curiosamente.
Luscinda, quien se encuentra con Cardenio y tiene una sabrosa platica con él.
Don Fernando, quien se encuentra con Cardenio y Dorotea.
Ventero, Quien felizmente recibe a los nuevos huéspedes con buenas esperanzas.



En medio de todo el disparate llegaron unos caballeros con una mujer a la venta cosa que el ventero recibió amablemente como una ventura y fortuna del destino. Al aproximarse estos se creó un ambiente de curiosidad entre los que ya estaban en la venta al observar la extraña apariencia que estos tenían. Tan pronto entraron a la venta Dorotea y el Cura comenzaron a mirar cautelosamente y en el primer intento que tuvieron preguntaron a uno de los mozos que con ellos venían quien eran estas gentes. Los mozos les contestaron que ellos tampoco sabían pero que les ofrecieron muy buena paga por acompañarlos en su viaje.


Por lo tanto el cura aun más curioso le pregunto quién era la extraña mujer que con ellos venia y el mozo le dio la siguiente descripción: “suspirar si la he oído muchas veces, y dar unos gemidos, que parece que con cada uno de ellos quiere dar el alma.2 (Pg. 375) La descripción que el mozo da sobre la mujer es misteriosa y rara ya que no dice nada concreto solo que aparenta estar de muy mal estado.



Resulto ser que a través de más información la mujer era Luscinda la cual Cardenio conocía, lo que conllevo a que estos dos se adentraran en una larga platica durante el curso de este capítulo. Resulta ser que no solo se encontraba Luscinda pero que tras un inesperado suceso Don Fernando también topo con estos. “Callaban todos y mirábanse todos, Dorotea a Don Fernando, Don Fernando a Cardenio, Cardenio a Luscinda, y Luscinda a Cardenio.” (Pg. 377) y así fue como inexplicablemente estas historias de semejantes personajes resultaron uniéndose en esta venta en la cual muchas situaciones ocurrieron y ocurrirá. De esta manera se finaliza el episodio con el encuentro de los personajes y su larga conversación que sostienen en la cual disputas su pasado y las desgracias que todos ocasionaron a todos.